Eiji's Story
El camino de Eiji Dobashi hacia el café comenzó con un afortunado accidente. Mientras trabajaba como chef pastelero, originalmente se propuso aprender sobre café simplemente como una habilidad complementaria para elevar su negocio. Pero una vez que descubrió la magia de los métodos de extracción manuales, la curiosidad tomó el control.
El verdadero momento decisivo llegó con una sola taza de café etíope en un tradicional "kissaten" japonés. Los sabores vibrantes y expresivos de esa primera taza rompieron por completo sus expectativas de lo que podía ser el café, desatando una obsesión de por vida que redefiniría el rumbo de su carrera.
Construyendo Ignis y seleccionando en origen
Impulsado por su propia visión de lo que debería ser una cafetería, Dobashi fundó Ignis Coffee en Tokio. Para Dobashi, honrar el grano significa ir directamente a la fuente. Viaja con frecuencia a regiones productoras de café en todo el mundo —con una profunda afinidad por Panamá—, visitando personalmente casi 30 fincas, incluidos reconocidos terrenos como Mount Totumas y Lost Origin. Al recorrer la tierra y construir relaciones directas con los productores, selecciona a mano microlotes raros verdaderamente dignos de los clientes de Ignis, con quienes también mantiene un vínculo muy profundo.
"Puedes tener el mejor café o la mejor extracción, pero sin una buena comunicación y conexión con tus clientes, no significa nada".

El arte del tueste
La filosofía de tueste de Dobashi está moldeada por un proceso constante de prueba, error y catación disciplinada. De esta manera, logra ajustar cada perfil hasta que el café expresa todo su potencial. Su enfoque de tueste claro está diseñado para no interponerse en el camino del café, permitiendo descubrir y resaltar su dulzura natural, claridad y carácter único.
Esto solo se puede lograr abordando cada grano con humildad, asumiendo la responsabilidad de cada decisión en el tueste —tanto las buenas como las malas— y buscando una mejora iterativa continua.
Redefiniendo el estándar
En lugar de perseguir tendencias pasajeras de la industria, a Dobashi lo mueve la búsqueda silenciosa de nuevos estándares. A través de Ignis, espera presentar a las personas experiencias sensoriales que nunca antes hayan encontrado, inspirando curiosidad y redefiniendo lo que puede ser una cafetería moderna.
